Con mascarilla, al exterior y sin abrazos: Así fue el ajuste de gabinete en medio de la pandemia

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La suspensión de una actividad programada para las 13:30 horas encabezada por el Presidente Sebastián Piñera, fue la confirmación de que se realizaría el cambio de gabinete. Y luego, la señal que todos los periodistas que cubren La Moneda dieron como clara: comenzó la ágil instalación en Palacio del escenario, que incluye la tradicional mesa donde los nuevos ministros firman en sus cargos. Eso sí esta vez tendría una novedad acorde a la pandemia. Los micrófonos, pantallas, bandera chilena, podio y alfombras no fueron ubicados en el Salón Montt Varas, donde generalmente ocurren estos ajustes, sino que todo se hizo en el Patio de Los Cañones, que colinda con el principal ingreso al edificio.

Desde iniciada la crisis sanitaria desde Palacio se han preocupado de evitar que el coronavirus se propague en sus instalaciones y es por eso que hoy este patio fue la escenografía del ajuste ministerial. Ya que no solo participan de esta ceremonia los integrantes del Gobierno, sino que también los medios de comunicación, asesores de los secretarios de Estado y otros miembros de La Moneda, por lo que es típico ver cómo se forman aglomeraciones. Arribo de ministros Ya luego comenzaron a llegar los ministros. Uno de los primeros fue el jefe de gabinete, Gonzalo Blumel, y quien miró directamente a los medios de comunicación quienes lo enfocaban desde un pasillo tras una barrera, avanzado a su oficina. Después, por el ingreso de calle Moneda, llegó el ahora ex titular de Desarrollo Social, Sebastián Sichel. Habitualmente él saludaba de cerca a los medios de comunicación al pasar hacia su despacho ubicado cerca del Patio de Los Naranjos, pero ahora solo hizo un gesto y no pasó a su oficina que se ubica cercana donde estaba instalada la prensa, sino que ingresó por los pasillos paralelos que comunican con Interior.

Minutos después Sichel apareció bajando junto a sus asesores por una escalera y pasó cerca de toda los periodistas que lo siguieron. “Voy ahora a una reunión. Muchas gracias”, se limitó a decir caminando hacia un pasillo que tiene dos direcciones: el estacionamiento subterráneo o la oficina del Mandatario. Luego apareció finalmente en la ceremonia donde fue anunciado como el nuevo presidente de Banco Estado. Más tarde llegaron los otros ministros: Raúl Figueroa (Educación), Jaime Mañalich volvió a La Moneda tras dar el balance de la situación de la pandemia, luego el de Justicia, Hernán Larraín. Más tarde lo hizo el jefe de la finanzas públicas, Ignacio Briones. Posteriormente arribó el ahora nuevo titular de Desarrollo Social, Cristián Monckeberg, quien antes de pasar al control de temperatura al que todos se someten al llegar al edificio, se mostró tranquilo y hasta levantó la mano saludando a los medios. También llegó con bototos y chaqueta gubernamental el ministro de Agricultura, Antonio Walker, quien según la pauta anunciada por su cartera, tenía una agitada agenda la Región de O’Higgins, lo que finalmente no ocurrió. Sin saludos de manos Esta vez, y a diferencia de lo que siempre ha sido, no hubo familiares invitados. De hecho ni siquiera se instalaron sillas para que ellos pudieran ubicarse. Tampoco participaron de la ceremonia los subsecretarios, quienes habitualmente también están. Los ministros se ubicaron en un gran podio que permitió que todos se instalaran con una significativa distancia. Y los dos únicos subsecretarios que participaron fueron el de Interior, Juan Francisco Galli encargado de oficiar el acto y el de Desarrollo Social, Claudio Alvarado, quien permaneció atrás del Presidente hasta que fue anunciado como nuevo titular de la Secretaría General de la Presidencia. Normalmente el Mandatario toma juramento a quienes asumen en sus nuevos cargos y los felicita dándoles la mano. Sin embargo, eso ahora no ocurrió y fue evidente la falta de costumbre o las ansias por saludarse. El Presidente Piñera estiró la mano al tomar el primer juramento a Alvarado y este, medio nervioso le mostró el codo en señal de saludo. El Jefe de Estado respondió a aquello, y todo se hizo sin tener contacto. Ya con los otros ministros el Mandatario recordó las medidas sanitarias. Y cruzando sus manos sobre sí mismo hizo un gesto de abrazo y posteriormente saludó con el codo a Monckeberg y Ward, nuevamente evitando el contacto de todos modos. Histórica foto Los participantes se mantuvieron en todo momento con su respectiva mascarilla, incluso posaron para una histórica foto con ella puesta, ya que por primera vez el gabinete de Gobierno completo figura con mascarilla de manera oficial. El único que se la retiró de su rostro por unos minutos fue el Presidente Piñera al entregar el discurso final de la ceremonia.