“Ocupados ausentes”: El factor que impidió que la tasa de desempleo escalara hasta 13% en trimestre febrero-abril

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La tasa de desocupación nacional durante el trimestre febrero-abril de 2020 subió hasta una tasa de 9%, incrementándose 1,9 puntos porcentuales, respecto a igual período del año anterior, ante el impacto en la economía del coronavirus. De acuerdo a varios análisis, este dato sería mucho más alto de no ser por la ley de protección al empleo, que comenzó a operar en abril de este año, por consecuencia de la crisis económica que comenzó a afectar a diversas empresas en el país.

Según el reporte del INE, los ocupados totales tuvieron una baja de 7,6%, por primera vez desde el trimestre enero-marzo de 2010. Esta reducción fue liderada por los ocupados presentes en su trabajo durante la semana de referencia (-12,9%), mientras que los ocupados ausentes, que representan el 14,4% del total de ocupados, aumentaron 44,2% (equivalente a 364.821 personas). “Esto último se explica directamente por el impacto de la Ley de Protección al Empleo que comenzó a regir a contar de abril de 2020 y que permitió contener el impacto negativo del covid-19 en el mercado laboral”, indicó el Instituto Nacional de Estadísticas en su boletín. Al respecto, Scotiabank afirmó que “si los ocupados ausentes no se hubiesen acogidos al plan de protección de empleo y fueran catalogados como desempleados (buscando trabajo), la tasa de desempleo habría sido 13% (4 pp mayor a la reportada)”.

“El factor que atenúa la destrucción de empleo revelada en estas cifras es los ‘ocupados ausentes’. Esta categoría, que nos permite capturar a los trabajadores acogidos al plan de protección de empleo, aumentó en casi 365 mil personas, las que mantienen el vínculo contractual con su empresa pero que están haciendo uso de su seguro de cesantía, recibiendo un sueldo cada vez más bajo (Ley 21.217). Sin embargo, el aumento de este tipo de ’empleo’ muestra la real debilidad del mercado laboral y el fuerte shock en los ingresos de los hogares que sin duda se dejará sentir en el consumo de los próximos trimestres”, añadió el banco. Felipe Ramírez, economista jefe de Coopeuch, señaló que en primer lugar “las personas acogidas a la ley de protección del empleo no afectan la tasa de desempleo, ya que el INE las contabiliza como ocupados ausentes, si estos últimos no se hubiesen acogidos a la ley y fuesen tratados como desocupados, la tasa de desempleo habría sido cercana al 13%”. Y en segundo lugar, agregó, “muchas personas están saliendo de la fuerza laboral producto que no están buscando empleo en la actual coyuntura, a pesar de estar disponibles para trabajar (grupo llamado inactivos potencialmente activos, los que crecieron anualmente un 138%). Estas dos razones, sumado a que el INE utiliza trimestres móviles, hacen que la tasa de desempleo no esté reflejando el deterioro real del mercado laboral chileno”. Santander puntualizó que “hay que considerar que, por ser un trimestre móvil, esta cifra no captura plenamente el impacto de la pandemia. Es probable que en el próximo registro, donde se incorpore mayo, mes en que comenzó la cuarentena total en el Gran Santiago, la tasa de desempleo sobrepase los dos dígitos”. En esa línea, según los datos de la Superintendencia de Pensiones, que indican que hasta la semana del 22 de mayo, algo más de 500 mil personas se habrían acogido al programa de protección del empleo, la entidad indicó que “una fracción muy importante de las mismas habría estado desempleada con lo que la tasa de desempleo habría sido sustantivamente más elevada”.