¿Qué pasa con la PCR?: La duda que deja el cambio metodológico que sumó 557 muertes al total de decesos

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“Hemos logrado consolidar en una sola base de datos a todos los laboratorios que en Chile informan exámenes de PCR, que son más de 80, ya sea positivos, dudosos o negativos”, informó el domingo el ministro Jaime Mañalich al dar a conocer un “cambio metodológico en la forma en que contamos o informamos las personas que han fallecido y que, presuntamente, su fallecimiento podría estar vinculado a una infección por covid-19”. Según el titular de Salud, la información obligó a la “necesidad de reconocer —de acuerdo a las definiciones que ha hecho la OPS/OMS (…)— como posibles casos de muerte asociadas a covid a un número adicional de 653 personas fallecidas (incluyendo las 96 de ese día)”. “Este es un ajuste que tenemos que hacer, informar, es un compromiso de legitimidad, sobre todo cuando hemos hecho un esfuerzo enorme en buscar estas bases de dato adicionales, información que no estaba presente en las bases que estábamos usando antes”, explicó.

Y es que el tema de la contabilización de víctimas del virus ha acaparado la atención las últimas semanas. El conteo fue cuestionado por primera vez a fines de abril, cuando la periodista Alejandra Matus señaló una cifra 12% mayor de muertos durante marzo de 2020 que en el mismo periodo del año anterior. Ante esto, el Minsal respondió que se debía a que en el presente año el mes contó con un lunes más, día en que se inscriben mayor cantidad de decesos. Los gráficos mostrados por el Gobierno, basados en semanas y no en meses cronológicos, eran concordantes. El 15 de mayo vino un nuevo episodio, cuando la ministra Karla Rubilar anunció que el Registro Civil comenzaría a publicar el número de muertes diarias por comuna. La decisión fue tomada luego de que la misma periodista comunicara que entre el 3 de marzo y el 29 de abril se habían producido más de 4 mil muertes por “enfermedad respiratoria”. En ese periodo, 209 fueron atribuidas a covid-19. Al respecto, las autoridades señalaron que el organismo encargado de informar causas de muerte era el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Minsal, según el cual la diferencia de ese tipo de decesos fue de un 8% entre ambos periodos. A fines de mayo, y luego de la publicación de un reportaje de Ciper que consignaba una diferencia de 63 muertos más por covid-19 según los certificados de defunción del Registro Civil, el ministerio anunció que sería la Contraloría la encargada de “auditar” las fuentes de información y que, de ser necesario, corregirían las cifras de forma retrospectiva. Luego se informó que se agregarían a las muertes confirmadas a aquellos pacientes que fallecieron en espera de su resultado PCR. La semana pasada, de la mano de un estudio de Espacio Público que estimó en 712 las “muertes en exceso” entre abril y mayo, el Minsal informó que publicaría la información de los últimos cinco años con respecto a los fallecimientos y sus causas, para que estuvieran a disposición de la comunidad científica. A este contexto se suma el cambio metodológico anunciado este domingo, que agregó 557 muertes rezagadas y se tradujo en un aumento de un 34% del conteo. Un día después del anuncio, en la comunidad científica todavía existen dudas sobre su alcance e interpretación. El cambio metodológico El pasado 29 de mayo, el ministro Mañalich explicaba que la clasificación de fallecidos con covid-19 como causa de muerte se hacía siguiendo “la guía internacional que entrega la OMS”. “Lo que hacemos efectivamente es contrastar los certificados de defunción, como sugiere para los países que tienen alto nivel de PCR, como el nuestro, con este resultado”, explicó. Diariamente, decía, un equipo del Minsal revisa “en forma independiente” “todos los certificados de defunción” del Registro Civil. “Los analizamos de acuerdo a si tienen, en cualquier tenor, la palabra covid señalada en el certificado”, aseguró. El trabajo se realizaba debido a que la actualización de la plataforma informática del Minsal, Epivigila, depende del personal de salud que atiende a los pacientes y a veces demora.

Según Mañalich, la información se generaba “cumpliendo dos condiciones: certificado de defunción que mencione covid en cualquier forma, más un informe PCR positivo en la base de los datos de laboratorio”. Esa explicación es la que hoy genera confusión, debido a que el cambio metodológico anunciado el domingo y ahondado este lunes por el ministro de Ciencia, Andrés Couve, no parece presentar diferencias al que se venía usando. Según Couve, la actualización del catastro se logró “mediante un cruce de aquellos inscritos en el Registro Civil en cualquiera de las causales —excluyendo a aquellos que fallecen por otras causas, por ejemplo traumas, accidentes, infartos y lamentablemente también suicidios—, con la base de datos de los exámenes de PCR. Por lo tanto, se logra una vinculación entre los fallecimientos del Registro Civil por cualquier causal que incorpore covid, con aquellos que tienen un PCR”. La duda que queda es cuál es el peso que tiene la realización de PCR —y su resultado— en la calificación de una muerte como causada por covid-19, considerando que la semana pasada se anunció que se sumarían aquellos pacientes que murieron con el examen tomado pero a la espera de sus resultados. También surgen cuestionamientos basados en que hoy un “caso probable” se considera como confirmado sin necesidad de que se le aplique un examen de PCR. “La comunidad que trata de seguir este debate está confundida” “Yo no entiendo tampoco”, dice a Emol el presidente ejecutivo de Espacio Público, Diego Pardow. “Me daba la impresión de que se había adoptado el criterio de la OMS, que no tiene nada que ver con los tests. Este indica que se contabilicen ciertamente todos los PCR positivos, pero además todas las personas que tengan una causa de muerte clínicamente compatible, que no tengan otra razón que la descarte —como un trauma—, y que tengan probabilidad de haber estado contagiado, que cada país lo interpreta de una manera distinta. Yo entendía que en Chile era haber tenido contacto con un caso efectivamente diagnosticado”, expone. “Eso es lo que yo entendía, a la luz de leer los documentos del Minsal, pero hoy día en la conferencia pensé: ¿Está diciendo lo mismo? ¿Está volviendo atrás? Porque yo, la verdad, no entiendo muy bien a qué se refiere. Se me ocurre que lo que hay que hacer es esperar unos días de rodaje y ver qué ocurre, aunque uno esperaría que fueran capaces de explicarlo con un poco más de claridad”, añade.

La pregunta que surge es si esos 557 casos añadidos el domingo incluyen un nuevo criterio con respecto a la aplicación de PCR, o si la cifra se obtuvo al ordenar las bases de datos existentes, pero utilizando el mismo criterio de siempre: la palabra covid-19 explicitada en el certificado de defunción como una de las causas y al mismo tiempo un examen positivo de PCR. Sobre la cifra, Pardow desconoce cómo se contabilizaron. “En términos de magnitud, me parece cercano al cálculo que nosotros hicimos, pero no sé qué pasó con respecto a los criterios para contabilizar los casos covid. Claramente falta una comunicación más efectiva, porque yo creo que esto no me pasa solamente a mí, sino que le pasa a todo el mundo: en general, la comunidad que trata de seguir este debate está bastante confundida respecto de cuál es el criterio que se aplica”, dice. “En este momento yo no entiendo cuáles son los criterios que aplica hoy la autoridad sanitaria para calificar los casos de muertes como covid-19, y si estoy así yo, que soy una persona relativamente instruida que ha estado siguiendo el debate, entonces no sé qué queda para el resto”, concluye.